Testimonios

Gracias por estar siempre ahí

Comienzo relatando mi testimonio sobre cómo ha cambiado mi vida desde que conocí a Josefina, espero acordarme de todo, por lo menos de lo más importante, aunque, todo lo que ocurre en torno a ella siempre lo es.

Tren a Barcelona

¿Qué cuando conocí a Josefina?, pues más tarde de lo que me hubiera gustado, pero, como bien dice ella, “las cosas suceden cuando tienen que suceder”. Fue un domingo 6 de abril de 2014, en el bautizo de los peques, como así los llamamos mi marido y yo, los hijos mellizos de unos de nuestros mejores amigos, que para nosotros es como si fuesen nuestros sobrinos.

Recuerdo que llegamos a la iglesia donde tendría lugar el bautizo, la madre de los mellizos me presentó con un gran cariño a Josefina como la “Madrina”, hasta aquel entonces, para mí "la madrina misteriosa" porque desconocía quienes iban a ser los padrinos. Mi primera impresión fue que se trataba de una persona todo bondad, llegué a pensar que se trataba de una "misionera" o algo así, que en cierto modo lo es, ya que si está aquí en la Tierra es para cumplir una misión muy importante (cuestión que traslada ella mejor que nadie en su blog de memorias y que os invito a leer con detenimiento si no lo habéis hecho aún).

Pues bien, en la celebración del bautizo estuvimos sentadas muy cerquita en la mesa, ella estaba en frente mía. Al despedirnos recuerdo que le dije "pues hasta otra, porque supongo que nos veremos pronto, ¿no?". Y así fue, no tardé mucho en volver a verla. En diciembre de ese mismo año nuestros amigos me hablaron sobre ella durante un desayuno en el trabajo, con la intención de que nos ayudará en nuestros "problemillas". Lo curioso es que cuando se lo conté a mi marido, ninguno de los dos dudamos ni un momento, incluso él me dijo que se le estaban poniendo los pelos de punta.

Esa misma semana fuimos a conocerla a Granada junto con nuestros amigos y los peques, recuerdo que fue una tarde de sábado 19 de diciembre, un día muy entrañable.

Mientras Josefina me imponía las manos, aunque yo desconocía su significado, me sentía muy bien. Al acabar, comenzó a hablar conmigo describiendo a la perfección mi personalidad y dándome consejos sobre cómo debía actuar si quería recibir su ayuda de una forma beneficiosa para mí. Así que me fui ensimismada e intentando en todo momento seguir sus consejos.  Desde entonces, cada vez que voy a visitarla, intento ir con los oídos bien abiertos para poder recibir todo lo que me dice.
Con su infinita paciencia y su bondad, nos ayuda a través de la imposición de manos, a través de sus oraciones diarias y cada vez que la llamamos cuando la necesitamos. Personalmente, desde que conozco a Josefina, he recibido su ayuda en varios aspectos.

A nivel ESPIRITUAL, me siento más tranquila, intento ser mejor persona, más justa con ciertas cosas. A mi manera, intento transmitir a los demás lo que ella nos enseña, que espero nos siga enseñando por muchos años más. Soy consciente de que me queda mucho por aprender y que, seguramente no podré llegar a aprenderlo en esta vida.

Por ello, pido al Padre que nos la deje por mucho tiempo. Es increíble, pero cuando me siento mal acudo a su página web a leer algún capítulo de sus memorias o a visualizar alguno de sus vídeos y, siempre me transmite el mensaje que necesito en ese momento para mi tranquilidad.

A nivel TERRENAL, mis crisis de migraña son cada vez menores y menos dolorosas. Cuando me da alguna, con sólo llamarla, me siento más aliviada gracias a la gran ayuda que me envía desde la distancia y los remedios naturales que ella me aconseja a través de sus revelaciones. Tan solo relajándome, desde hace algún tiempo no necesito acudir a la pastilla anticrisis tan dañina para mi cuerpo, como en tantas ocasiones tuve que hacer antes de conocerla.

En cuanto a mis problemas de fertilidad, me ha ayudado a preparar mi útero para cuando llegara el momento. Le ha dado vida a mis ovarios consiguiendo que generasen óvulos “buenecillos”, como ella dice, y lo ha conseguido. De hecho, ahora estoy embarazada casi de 9 meses y en breve vendrá al mundo mi niña que seguro nos traerá mucho amor y felicidad. No quería dejar sin escribir mi testimonio antes de que llegara el momento de su nacimiento. Recuerdo siempre con un a emoción inmensa el día que noté que el embrión se agarró al útero, al poner sus manos sobre mi barriga, ambas nos miramos a la vez y nos reímos ya que sentimos lo mismo, yo en mi útero y ella en sus manos. Josefina me preguntó “¿lo has notado?”, y yo le dije, “sí, he notado como un pellizco en el lado derecho”. Se trataba de un milagro sin lugar a dudas, sin la luz que ella transmite seguramente mi hija no se hubiese agarrado nunca al útero, al cual le ha estado dando luz desde entonces.
Cada vez que he ido a visitarla y me pone las manos, mi niña se mueve enérgicamente, es como si la conociera. De hecho, el primer movimiento más fuerte que sentí fue una vez que ella me impuso las manos. Además, al día siguiente amanezco con la panza más gordita. Por el contrario, últimamente que me noto más nerviosa porque se acerca su llegada, cuando voy a visitarla ocurre que al ponerme las manos la tranquiliza, es como si la luz supiese en cada momento cómo debe actuar. Ahora aquí estoy, con ansias de la llegada de mi niña con la gran incertidumbre de no saber qué espíritu será el que encarnará su cuerpecito, aunque seguro que uno muy bueno.

Y así es cómo ha cambiado mi vida desde que Josefina se encuentra en ella. La única pena es no poder tenerla más cerquita pero lo bueno es que cuando por algo no te sientes bien y la llamas, con tal sólo escucharla, te da vida y es que tiene una energía que te contagia. Suelo ir a visitarla con cierta frecuencia, aunque no tan a menudo como me gustaría porque debemos ser conscientes de que ella se cansa y debe estar fuerte para muchos otros y para sí misma.
A diario me hago la pregunta, ¿por qué El Padre la habrá puesto en mi camino?, y sobre todo, ¿de qué forma le puedo yo responder?, es decir, ¿qué espera El Padre de mí?. Como ella bien dice, lo importante en esta vida es ser buena persona y estar tranquilo con uno mismo ya que, la vida en sí es un misterio, y ya todo vendrá como debe venir.

En su misión intento ayudarla en lo que buenamente puedo. Cierto es que siempre se puede hacer más de lo que hacemos ya que, si sacamos tiempo para cosas efímeras, también debiéramos sacarlo para las cosas importantes como ésta ya que, el tenerla a nuestro lado incondicionalmente no está pagado con nada material y, creo que es cuestión de intentar devolverle su ayuda en lo que podamos con altruismo y positividad, así debe ser.

Las puertas de su casa siempre están abiertas, su teléfono activo para poder atenderte cuando lo necesites, los libros que ha escrito a lo largo de todos estos años a disposición de todos, y su página web permanentemente actualizada. Todos estos medios me sirven de una ayuda inmensa para poder tener un mayor conocimiento sobre El Padre y lo que espera de nosotros aunque, para ello, debemos tener en cuenta que debemos evolucionar, que es la gran oportunidad para la que hemos venido a la vida, para evolucionar y de esta forma poder liberarnos de karma de vidas pasadas.

Me siento una gran afortunada por tenerla tan cerca. Por ello, os animo a todos los que seáis limpios de corazón a que la conozcáis porque, sin lugar a duda, merece la pena.

escrito por Susana, el día 23 de enero de 2017

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